Creative Commons License Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Ying Yang

Vertedero original.

Todos los entornos gimotean despacio su inestabilidad.
Siento el gozo de la líneas que secas y estrujadas como paños mojados chorrean palabras queriendo buscar un fin.
Trozos, partes, deshechos muertos que desalojan mi seso cuando mi sexo encuentra la meta y la física.
Escribo raro, mientras mi espalda te da mi sombra y las personas que no conozco pasean su estado de Domingo.
Estados ocasionales y efímeros de trampas cubiertas de sus verdades absolutas. 
Si camino despacio observando como transitan. Me parecen hormigas trabajadoras carentes de principios básicos en busca de un sueño que siempre alcanzaran.
Y yo quiero mi sueño, mi fantasía, mi alcance. Enredarme en tus neuronas y estudiarme su entramado para así poder saber el por qué. 
Escribo raro, sabiendo que ya nunca nada me importará más de lo que me supones. Me da miedo cobijarme en tu alma que vibra por las consecuencias de tocar sus cuerdas. Filamentos intransigentes del caos más ordenado que nunca conocí.

Antes tenían el perdón de la ignorancia, ahora me siento vigilada por escándalos líricos e hilos de lefa.
Retumba mi músculo vital en la cabeza queriendo saber por qué. 
No son más que cacas de lujo y meados de elegancia. 
Quizá un día tengas que perdonarme por quererte tanto. Mientras eso sucede miraré el mundo despacio no vaya a ser, se me escape algo.
No me gusta escribir en raro y tú me produces la inspiración que me desata la certeza corrosiva que deshace lo sencillo del sentir.
Odio la blogosfera por querer compartir lo que no soy capaz de decir mirando a los ojos de la gente*. 
Iros a la mierda.
* qué no son personas, si no más que el conjunto de ellas o putas gaviotas.


Y entonces tus ojos me preguntan que me pasa y mis ojos lloran silencios y gimen  palabras. Sonrío despacio y siento deprisa por miedo a que se me evapore el tiempo, ese que conjugue entre mis dedos y saborea mi boca. 
Es exquisito cuando no tiene aguijones, te digo.
y todo se diluye de nuevo, de nuevo y de nuevo nacemos sabiendo que querremos morir.
Y respetamos la importancia del hecho,
eso sucede mientras te rompes la piel y se me vuelven locas las caderas y después sabremos lo que siempre supimos; una vez más, seguida de otra...hasta morir sobrecogidos por una hermosura imperfecta que late por si sola. 
Un circulo vicioso, una esfera perfecta. El epitafio de nuestro nacimiento.

4 comentarios:

  1. Esferas casi perfectas; la perfección es imposible.

    ResponderEliminar
  2. Pues eso decía yo...cuestión de geometrías.
    ;-)

    ResponderEliminar
  3. No odies la bloggósfera porque aquí -no sé cómo- di contigo o diste conmigo no sé pero es grato leerte.

    ResponderEliminar

UFS: Unión de Folladores Salvajes.
Ufs: Unilateral fusión de sensaciones.

Su amor no era sencillo

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse.
En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.
Mario Benedetti

Entradas populares

Tuiteame.