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Ying Yang

¡¡Me da una cana!! ¿Qué ? Una cana ¿Qué? Una cana, ¡¡cono!!

El paisaje maravilloso se convierte en tres farolas tristes de luz por la noche, si pasa poca gente por la mañana de noche no pasa ni dios.
Esa no es la calle melancolía que cantaba Sabina es lo que veo desde mi peazo de ventana y me acuerdo del lomo ibérico. Los cien gramos de lomo ibérico.
Qué estaba yo en el hiper y me digo en una convertation  privada. Joder un bocata de pan crujiente de lomo del de cero coma treinta y ocho periodo tres la loncha de comida en un parque al sol y leyendo, no estaría nada mal.
..........
Y me dispongo, parquecito, banquito, solecito, todo muy bonito.
El pan, el libro, las gafas de sol, la cámara ....y el lomo.
¿Y el lomo? ¿Dónde está el lomo? buaaaaaaaaaa, buaaaaaaaaaaa... No hay lomo. 
Y casi se me saltan las lágrimas porque el mordisco casi babeante que llevaba dandole al bocata desde hacía diez minutos se queda en: 
¡¡Mecagoenlacajasrápidasrobotizadas!! ¡¡En los hipermercados!! y en mi jodido despiste.

EmTotal que acabo pagando una cantidad desorbitada por comer sola, rodea de gente sin interés estético fotográfico, regañándome el de seguridad con mucha simpatía porque no puedo hacer fotos dentro, cosa que ya imaginaba pero no pregunto y saco la cámara y me da tiempo hacer dos y regalándome el de la telefonía móvil un bombón porque es el cumple de su compa y le he caído bien al chaval y comiendo de postre una tarta de chocolate orgásmica de paladar.
Y viendo el partido del Atleti en la habitación de un amigo..............................Qué estaba en el hospital. Con sonrisa y hablando por los codos con sus simpáticos familiares.

Conclusión: Tomorow for the tomorow  voy a elegir mejor la música.

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UFS: Unión de Folladores Salvajes.
Ufs: Unilateral fusión de sensaciones.

Su amor no era sencillo

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse.
En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.
Mario Benedetti

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