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Ying Yang

Mis queridos los que fueran...

Me gusta tanto escribir que mi mayor victoria sería mi mayor derrota.

Y la verdad de la indiferencia mi mayor hipocresia.

Me cuesta, me cuesta contener el impulso de mis neuronas y no sacar del saco de mi altanería el sarcasmo afilado de mis palabras. Mostrando sin tapujos la mayor muestra de mi imperfección para escarnio general y júbilo de mis amigos porque enemigos si acaso yo tuviera, serían necios rozando la mediocridad si solamente lo fueran por la verdad que me hace más humana. La imperfección.

Las profundas reflexiones con voz en off  que me acompañan a lo largo de mi vida sin que yo pueda hacer memoria del recuerdo que la encendieron.
Siempre acalla mi certeza de divinidad y ensalza (palabra bonita) los ritmos taquicárdicos de mi mortalidad en azules rojizos o rojos azulados.

Y aquellos que lean intrigas y misterios en palabras metafóricas y en lágrimas y argumentos y en sonrisas y en guiones. No tenga duda, de que la simpleza de la inspiración les dejaría locos de alegría ante una muestra (qué explicadas anteriores intrigas y misterios sería) de pura de mediocridad.
Eso sí, disfrazada. Disfrazada sin lugar a ninguna de mis/sus dudas.

5 comentarios:

  1. Me gusta mucho que me lean, se a que te refieres. Gran foto la del lápiz. Hace poco redacté una oda al lápiz. Los lápices son geniales...

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  2. A mí me gusta más la ironía que el sarcasmo y adoro las imperfecciones.

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  3. Gin, pues a tí se ta dan de lujo.
    Felipe no lo creo. ;)
    Necro y ¿Dónde está la diferencia? Yo también adoro las imperfecciones perfectas.

    Mil gracias.

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  4. imperfecciones.... yo tengo alrededor de kilo y cuarta.

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UFS: Unión de Folladores Salvajes.
Ufs: Unilateral fusión de sensaciones.

Su amor no era sencillo

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse.
En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.
Mario Benedetti

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