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Ying Yang

Buah

Realmente a mi la Navidad no me molesta, es sólo ese empeño de buen rollo solidario mundial que apesta, como si unas jodidas luces y demás fueran a cambiar algo.
Y a mi lo que me cambia las cosas es la mirada transparente del color de unas pupilas o las eclosiones de las erosiones de la piel con la piel.
Porque saber que el mundo es una mierda te causa desazón pero que te lo confirmen un desánimo absoluto.
Y entre el rollo de que la noche es buena y mañana navidad sacamos la botella de tequila  que nos vamos a emborrachar ¿Por qué no? hay buen motivo. 
Y decido comprar un gorro de papá noel con lucecitas a ver si me entra de algún modo el espíritu ese que conocí alguna vez, a pesar de todos los pesares y sabiendo que hacer el payaso nunca se me ha dado mal y me alegra bastante el ánimo.
Entre tanto a las en punto ruedan nombres con brindis porque así es la vida. Y tú me nombras y yo te pienso.
Y la navidad del 2011 se suma a mi historia, entre el ánimo, el desánimo, el hueco de los que no están, las alegrías, las penas y una única verdad.


Pero eso lo escribí ayer a quién le importa¡¡¡...hoy sin resacas navideñas y sin zambombas ni panderetas tengo el ánimo bailarín. Hace un día precioso de claro y me siento feliz a pesar de. Así pues con el moño marujíl y la música a tono empiezo un nuevo comienzo de lo que sea.
Porque siempre está la música, el aire que respiro, el buen rollo, el amor...Ouh¡¡¡ y las sonrisas.
Y es que pienso en las puntas de los vibratos....y me exalto¡¡


2 comentarios:

  1. Lo de las luces...lo mismo dijo el cura en el sermón de ayer. Luces y chirigotas y todo lo demás. El primero de hoy, con buena tónica, va a tu salud.

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  2. El primero mío a la tuya.
    Joder¡¡ qué bonito¡¡¡
    ;-)

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UFS: Unión de Folladores Salvajes.
Ufs: Unilateral fusión de sensaciones.

Su amor no era sencillo

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse.
En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.
Mario Benedetti

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