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Ying Yang

Las medias tintas.

El jodido móvil se había vuelto un puto revolver que a puntaba a su cabeza o a su corazón. Era una jodida ruleta rusa.
Las sombras, esas astutas y zorras sombras, jugaban hacer enredos con los filamentos de sus neurones entre el tic y el tac.
Pretendían arrancar verdad para clavarla y luego dar chasca al madero de las mentiras, mientras escupían sus pústulas para macerar al vapor su infinita paciencia.
No necesitaba el cuaderno de la sabiduría, sólo tenía que eliminar las mentiras para ver las verdades.

 Y de repente me acuerdo de la foto que encontré, buscando a saber que sentimiento y todo se queda reducido al amosnomejodas la tontería.

Claro que mi pena de ver una foto es el revuelo de una conciencia y la inutilidad de la misma. 

Porque no hay más verdad que la existe. Mientras unos están de puta madre, otros están de puta pena. Y que suerte que me parieron aquí y así, y no allí y asín. Y nunca hablaré del tema hasta practicar con el ejemplo. 
Quizá en un mundo paralelo yo soy la foto...e intento seguir escribiendo. 
De un sentimiento tan grande que no se reduce en la forma de sus letras y no le alcanzan las palabras de su definición, aunque he de reconocer que la segunda acepción es buena y de lo mejor.
(...)
Penduleo por el trasiego de lo cotidiano con el ir y el devenir, intentando que el calor no me congele y me quiebre en mil trozos el ser. Coser heridas es fácil pero pegar trozos de hielo sin deshacerte imposible.
Mis ojos clarean y el sabor rezuma en mis labios del saber que masajea mi músculo vital, zurcido de tanto recosido.
Del amor nunca me nacen espinas, ni de los odios ¿Qué no tengo? y me inculcan tener, rosas.
La compasión encierra demasiada divinidad y es aquella en la cual un abusador de niños no es un un hijo puta sólo un pederasta y un torturador de niños no un hijo puta cabrón sólo un psicópata.
(...)
Penduleo tanto que me salgo de los cabales y mi sangre se mezcla con mis vísceras.
Y el remanso de una paz curva mis finos labios sabiendo que me acunas la ternura, me vistes la elegancia y me afinas la inteligencia.
Y es que tú, aún sin estar.  Sigues estando.




   

2 comentarios:

UFS: Unión de Folladores Salvajes.
Ufs: Unilateral fusión de sensaciones.

Su amor no era sencillo

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse.
En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.
Mario Benedetti

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