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Ying Yang

¿Dulces sueños?

El cerebro va por libre. A veces se escapa...sin que nada lo pueda parar.

He vuelto a soñar con aquella casa...es toda de madera con grandes cristaleras y sólo tiene acceso por una escalera escondida...doy vueltas y vueltas desesperada en búsqueda de la entrada. Salen personas que no conozco pero sí sus caras. Amigos que no lo son esperan conmigo sin que yo les haya llamado, hasta que desaparecen...
De repente un tren fantástico me recoge en su vagón de magia y me da vueltas y vueltas...entrando,  atravesando sin dolor la pared ¡Cómo la última vez! Pero tú no eres tú...y no conseguimos entrar, algo ha fallado y carcasas gigantes de colmenas rojas y juguetes sin sentido se desparraman por un espacio.
Otra vez fuera, otra vez tú corriendo con cara de loco, un gabán, una mochila, lluvia...Te llamo por tu nombre, giras, me ves sin verme, y me dices que espere. 
Algo sucede...no recuerdo. 
Estoy contigo, tienes la cara cuarteada y los ojos vidriosos apoyada en mis piernas, mientras lloro y lloro sin parar. Te estás muriendo. Pero no eres tú. No es tu cara, está distorsionada....

Me despierto, no puedo dormir. Estoy realmente preocupada, me entra tal pánico pensando que realmente estás tan mal que casi te llamo. Un sentido de alerta me lo impide. Empiezo a dar vueltas en la cama, me cago en los putos sueños y en tu puta calavera. Desesperación y miedo. Sigo dando vueltas, me has fastidiado la noche y el equilibrio. Intento pensar en cosas agradables...pero todo me lleva a ti. 
Me levanto, bebo agua, me lío un cigarro, enciendo el ordenador y escribo esto. Te leo. Ahora lo que antes sabía ya no sé. Quiero que las certezas se difuminen. Quiero olvidarte para que no me hagas daño, quiero que desaparezcas de mi cerebro de una vez y por todas. Me repugna tu lado oscuro, te puede y te gana, todos y cada uno de los días.

Está decidido o conmigo o sin mi pero se acabaron las medias tintas.

Me ultrajas hasta el cerebro y eso no te lo pienso consentir. O me dices como estás o juro por mi hijo que chillo tu nombre hasta romperte los tímpanos y me cago cien veces en la blogosfera y en toda la mierda que la rodea.

Ahora sí, espero que sean dulces sueños...

1 comentario:

UFS: Unión de Folladores Salvajes.
Ufs: Unilateral fusión de sensaciones.

Su amor no era sencillo

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse.
En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.
Mario Benedetti

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