Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse. En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales. Mario Benedetti
Tu tiempo no va ya demasiado rápido?? Yo necesito un decelerador, más bien.
ResponderEliminarQué tramarás Kusannagui?? Algo malvado sin duda!!! ;D
jajajajaja....estoy más aburrida que una alcachofa y más simple que una línea recta y con un resfriado del quince.
ResponderEliminarYo nunca tramo nada me sale solo. Si tramase, el diablo seria mi siervo.
;)
Te debo una lectura.
Un beso, Felipe.
Te debo una lectura.