Creative Commons License Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Ying Yang

Muero de día, escribo de noche.

Oigo el zippo, da igual. Prefiero oir el silencio.
Tengo que acabar con esto, de una manera u otra. No me refiero a escribir, ni a leer ni a sentir.
Me refiero a la obsesión, a la obsesión por el insomnio, a la obsesión por la obsesión.
Las circunstancias deben tener sentido, sentido propio, el sentido del ser. Cuando dejas de "ser". Hay que parar.
Sé lo que siento y porque lo siento, ni leer más blog, ni escribir mas entradas, ni tener cientos de comentarios va a cambiar eso.
Ni voy a obtener más repuestas ni me voy hacer más preguntas. Las interiores me refiero, las importantes, esas que cambian el rumbo de tu vida.
Me quite de Face book porque no queria gente virtual, aunque la verdad es otra que algún día tendré el valor de confesar, nada excéntrico ni morboso, muy humano del todo comprensible, pero muy mío.
No tiene sentido leer blog queriendo encontrar a la persona que hay detrás, debería disfrutar de la lectura y punto.
Todavía no me ha dado por conocer en persona a ningún escritor de los cientos de libros que he leido.
Que afán oculto reside entonces detrás de mi intención. Única y exclusivamente una.
Dejemos a la gente con su anonimato y su misterio, parte de la gracia o realmente toda reside en ello.
Qué como dije una vez...el anonimato nos hace libres, seguramente nunca sea tan libre como en aquella anónima máscara
Era yo, no queria deslumbrar, ni embaucar, ni embrujar...Las entradas simplemente hacían brotar pensamientos y ese anonimato (anonimato para el creador) hacia que fueran palabras libres sin etiquetas ni envoltorios pensar lo que se piensa de verdad, el pensar genuino, el profundo el de cada uno. El propio.
Siempre he dicho y mantengo que no a todas las personas se les debe tratar del misma manera. De igual modo que pienso que no todo el mundo que se relaciona conmigo necesita todas mis modos del "ser".
En mi ex encontre a una persona que le podia mostrar todos mis "yo" hasta que esos "yo" crecieron y se triplicaron de forma que el se quedo atrás por mucho que yo insistía que me acompañase.
No hay más, no hay que darle mas vueltas. Ahora ya no, se las di de todas las formas y maneras posibles.
No sé que esta saliendo, ni siquiera voy a releer ni para ver la ortografía.
Encontré una persona que me hace crecer, emitir luz, saca lo bueno de mi, lo hace florecer y lo enriquece. No es de ahora, es de hace algún tiempo, bastante tiempo. Me tendio su mano y yo la rehuse, no por nada, o quizás por todo. O quizás seguro porque mi mano no estaba sóla y la suya tampoco.
No hay ninguna duda de que no soy adivina, quizás tenga intuición y neuronas, pero nunca fui adivina.
Y obsesión por que sí no.
Mi amor está aquí (aquí dentro, en mí) es grande y poderoso...y creo que tan grande y poderoso es...."espacio reservado para él"

3 comentarios:

  1. ¿Te hago llorar? Aaaaaayyyyyy... jamás nadie me dijo algo así!!!

    En fin... vine a agradecer tus comentarios, y a volver a leerte, porque me gusta lo que dices. Pones por escrito un mundo interior tal vez algo tormentoso, pero muy rico, muy humano, muy honesto, muy sentimental. Eso me gusta mucho.

    Al contrario que a ti, a mí el anonimato no me gusta... pero también tengo serias razones para ampararme en él (de ahí que escribo bajo pseudónimo). No obstante, detrás de cualquier creación hay una persona, con sus problemas, sus amores y desamores, sus inquietudes, sus miedos... y me gusta encontrar a esas personas.

    Es un placer haberte encontrado a ti... aunque no te conozca... aún.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Los ángeles caidos son mi perdición.

    Tus poemas me abren el corazón en canal.
    Las lágrimas son mi sangre.

    El placer es mutuo.

    Un guiño

    ResponderEliminar
  3. vaya ya has encontrado otro Angel..
    en buena hora...

    ResponderEliminar

Ying Yang
UFS: Unión de Folladores Salvajes.
Ufs: Unilateral fusión de sensaciones.

Su amor no era sencillo

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse.
En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.
Mario Benedetti

Entradas populares

Tuiteame.