
Con la mirada te dibuje
Imaginarte desnudo embriaga mis sentidos
Abierta y fluida mi mente espera tu completa penetración.
El ser palpitante con los ríos de lava que le generan tu cerebro
Reventaran en el pozo húmedo de mis deseos.
Sentir la confluencia orgánica de nuestros cuerpos
será nuestra verdadera revelación mística.
Pasaré la lengua por tus poros y evaporaré
tu fuego con mi desmedida lujuria y
mis desorbitados ritmos pélvicos.
Tu adn acompañara mis jugos gástricos
Y los fluidos negros de mis ojos serán transparentes
por el alarido de placer contenido que generan
tus entrometidos dedos en los espacios oscuros
de mi frágil geografía corporal.
No podrás parar...
No querrás parar...
La música de tus gemidos será voz en off
de continuo...
No podrás parar...
No querrás parar...
Alentare cada movimiento táctico
Con la brújula de mi canturreo en grandes
vocales abiertas..
No podrás parar...
No querrás parar...
jaque mate, por supuesto. No quiero que pares, no puedo parar.... de desearte
ResponderEliminarse me estremecieron las puntas de los pelos...
ResponderEliminarSus cuerpos se rosan,
ResponderEliminarse unen, se envuelven
Sus ojos se observan,
se reconocen, se exigen
Se ahoga él entre sus piernas,
Se ahoga ella entre sus brazos
Y los límites se rompen,
crujen, gritan,
se pierden
Rendido él en su pecho,
Rendida ella en su piel
Hace calor.
ResponderEliminarEs la luna llena
ResponderEliminarEl insomnio
O este requetepiqueo continuo en mi cabeza de deseo incontrolable de
que me tomes desprevenida y con sorpresa que no por sorpresa...
Tómame en sorbitos.
Agarra mi cintura y bésame
No sueltes tu mirada de mis montañas coronadas con puntas erectas que esperan tus caninos afilados con los acolchados rosados de tus labios para amortiguar mis espasmos musculares.
Tu mano en mi gluteo derecho.
Tu mano en mi gluteo izquierdo
Tu lengua jugando con mi lengua.
Algo sencillo.
Entonces sólo entonces.
Susurrado.
Aquí y ahora. Nefertary de los cojones.
Rotos de deseo.
Erectos.
Jadeantes ante la inminente rebeldía del hecho cierto que no podemos resistir la fuerza magnética que nos lleva a desnudarnos sin control.
A respirar la emanación de vapores mágicos que transpiran de nuestra piel por el embrujo de saberse nuestros cuerpos en eminente copulación.
Y tendremos un orgasmo circunstancial.
Ufff
ResponderEliminarjejejejeje, que bién te se da narrar el principio de un orgasmo circustancial, jejejej, como este varios y circustanciales todos.
ResponderEliminar