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Ying Yang

Brotes neuronales.

Una vez recuerdo haber sido cum laude humana era el equilibrio perfecto entre corazón y neuronas.

Todos.
Todos tenemos un margen de error, el que nos damos y el que nos dan.

No quieras conocerme. Descúbreme.
No me pongas a prueba. Pruébame.

Porque dices que soy insondable y yo me siento transparente.

Intuición mas ciencia hermenéutica jamás fue telepatía.

No quiero ser hembra, tampoco macho. Sólo persona.

Yo me voy a morir, como todos. Es la única verdad absoluta que conozco.

Nunca me pudo el ego. Ese es mi error.

Perdoname tú antes, para que no tenga que perdonarte nada.

Doy amor como soy. No como me ven.

Intransigir con el reduccionismo siendo JedyNefertary. Razón y deseo. No hay mayor contradicción.

Me gustan mucho las "y". Son unión. ;) Señor Mx.

Vivo de la transfusión de mentes ajenas.

Me encanta la lógica y el pensamiento y lo espontáneo y natural.

No me tengas envidia yo puedo encontrar algo por lo que envidiarte.

Hay que joderse lo que da de si no salir de caza.
La próxima entrada lasciva me va a sorprender hasta a mi, lo presiento.
Anele.

Mi personaje historico: Leonardo Da Vinci.
Mi canción preferida: Los latidos de mi corazón.
Mi pelicula favorita: Mi vida.
Mi color: El arco iris

3 comentarios:

  1. Espero encontrarte
    en una, dos o tres gotas
    de una lluvia cualquiera,
    suspendida,
    en cuatro, cinco o seis rayos
    de una luz que no puedo definir

    ResponderEliminar
  2. Filosofia, criptologia, poesía...

    ..serás mi amante supremo...

    Te espero...

    En el capítulo siete del cantar de los cantares.
    Recitándome el número ocho de los veinte poemas.
    No será el nueve del libro hindú del amor, serán todas y cada una...

    Posee mi cuerpo que quiero darte el diez.

    Guiño mágico

    ResponderEliminar

Ying Yang
UFS: Unión de Folladores Salvajes.
Ufs: Unilateral fusión de sensaciones.

Su amor no era sencillo

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse.
En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.
Mario Benedetti

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