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Ying Yang

Divina y mortal

Tengo sueño.
Me duelen los pies.
Quiero un beso en los morros.
Un revolcón de los de ...contar a las amigas....diciendo...¡La hostia chicas, la hostia....!
Quiero un regalito, de los genuinos de los auténticos, de los que me molan....
Todo eso quiero, y puede que no lo tenga, pero...Yo lo quiero.
Me apetece...sin pringue de merengue y nata.
Una mirada...
Un ¡Joder que guapa! eres...

Así que salga.
Un día, contigo, con él, con alguien...
Un espontáneo, un natural...que me arranque una sonrisa espectacular. Y que me salga del alma..¡pero que majo eres, joder!

Un porque sí.
Un porque tu lo vales
Un porque ya no soy esa que empezó este blog, rota por dentro y por fuera.

El estar vacía de emociones, me ha liberado. ¡¡Ole, tus huevos!!.
Qué sea o qué no sea...

Hay dos cosas que me encierran, mi hábitat en esta casa y las horas que paso en la oficina.
Y salir el sábado y salir el domingo, después de tanto encierro lo único que ha hecho es mostrarme lo que me gusta disfrutar la vida, los amigos, las risas, y todo lo que se me ponga por delante....
No hablo de sexo.
Creo que no valgo para ser la dama de hielo, nada de tirarme a un tío que no conozco de nada. No me sale, por lo menos de momento.
Disfrutaré de mis instantes y a ...
A , me quedo con cada momento que disfrutamos y nos reímos con ganas, con esa complicidad y ese ...qué cabrona, o esa mirada de bobalicón cuando te sorprendía con esa naturalidad mía.
No soy digital, ni la Dama de las Camelias, ni ella, ni la otra.
Soy yo. Simplemente yo. Y por eso valgo, lo que valgo.

2 comentarios:

  1. Para lo de las dos primeras líneas hay medicinas.

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  2. Para la primera línea. Dormir
    Para la segunda un: ¡Nena, al lío! ni pies ni naaaa.

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Ying Yang
UFS: Unión de Folladores Salvajes.
Ufs: Unilateral fusión de sensaciones.

Su amor no era sencillo

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse.
En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.
Mario Benedetti

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