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Ying Yang

Diez minutos

A las diez y cuarto de la mañana:

Letanía

Triste
Lamento


El triste lamento de tu letanía es la melodía ingenua de tu latir...por ejemplo
Triste en el lamento continuo, profundo e incierto de tu existir...por ejemplo
Lamento ambiguo de la letanía aguda y grave de tu tristeza...por ejemplo.


Correr sabe cualquiera. Lo difícil es saber frenar. Ouh, yeah... y ahora vas y lo buscas a ver quién lo ha dicho. Qué así a lo mejor se le da la importancia requerrida por la estupidez de lo establecido.
Palabras conclusas por los signos ortográficos que marcan la razón del impulso incontrolado de escribir.
Ahí lo llevas...
Cóctel de sangre y lagrimas, dulce y salado, chuparte el alma.
Romper sin sonrojo la libertad de la expresión dejando que el ser uno mismo sea el mandamiento real y palpable de la inspiración.
Escribir por el encargo enlatado de una más dos más tres neuronas...
Evitar el nacimiento de lo espontáneo como una meta alternativa a la mortalidad de los muertos.
Si mi entendimiento limita mi imaginación me cago en el entendimiento y digo bien...me cago en mi entendimiento....¡¡Ale, ale...lo que ha dicho!!
Sí, claro lo que me da la Real Gana Absoluta o Real Gana Blogosférica
Por dios de los por dioses puto existir metido dentro de vasos licuados..

Tu lengua en mi boca con la rosca de mi gusto te dejara el sabor de la verdad, la única que existe y perdurará hasta que me vaya al infinito de la nada.
Sólo y únicamente soy una jodida persona.

Aburrimiento absoluto de que sólo algunos sepan que los feos siempre serán los carentes de espíritu.

Alquimia de ti y de mi.
Mezcla explosiva sin fórmula establecida
Experimentos linguísticos, rondando el premio de los cuerpos.
Probeta transparente de efluvios.
.....me aburro, la verdad.

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Ying Yang
UFS: Unión de Folladores Salvajes.
Ufs: Unilateral fusión de sensaciones.

Su amor no era sencillo

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse.
En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.
Mario Benedetti

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