Quiero escribir unas palabras de homenaje.
A mi hijo y a Ramiro y por el amor que nos hemos tenido durante tanto tiempo.
Creo que lo merecemos.
Las lágrimas que hemos derramado hoy, han sido lágrimas de valentía, del profundo cariño que sentimos el uno por el otro y del profundo amor que sentimos por Iñaki.
Lo hemos hecho bien, le hemos dado la capacidad de razonar y pensar, él más que yo puesto que siempre ha estado más tiempo con deberes, con cenas, con la natación, etc…
Estoy orgullosa de nosotros y de mi hijo, y lo digo sin ningún pudor.
Ha entendido perfectamente que es mejor que estemos como amigos en casas diferentes que infelices como pareja en una misma casa, ha entendido que no va a desaparecer de su vida y que si alargáramos esto al final nos acabaríamos odiando…procesa tan bien que incluso ha preguntado por el dinero, e incluso ha sido tan valiente de preguntar, si nos separamos por su culpa.
Nos adora a los dos, me preguntaba si podía vivir una semana con cada uno e incluso si se podía quedar con Ramiro, y conmigo hacer como con el biológico.
Ha sido duro, muy duro…los tres llorando, Ram abrazo a Lb diciendo que le quiere mucho y que nunca le va a dejar. Lb diciendo que no quería que nos separásemos y yo sin poder hablar del berrinche.
A los niños no hay que tratarlos como tales sino como personas. Al decirle que como amigos nos llevábamos muy bien y como pareja no. Nos ha preguntado que porque no lo intentamos, cuando le hemos dicho que ya lo habíamos intentando en varias ocasiones y que no funcionaba, lo ha entendido.
Al decirle que así seriamos más felices lo ha entendido, que las respectivas familias iban a seguir estando, que yo ahora iría a comer de vez en cuando o a la aldea si me lo pedía e iría por gusto y no por obligación.
Y escribo por necesidad.
Y no tengo ninguna sensación de culpabilidad y si mucha tranquilidad porque este era el paso que más me costaba, que más me dolía y que más sufrimiento me estaba dando.
Y no tengo dudas de que cuando sea mayor estará orgulloso de nosotros.
No podía empezar otra semana de trabajo con esa carga, tanto estrés emocional y laboral me estaba dejando “seca”.
Soy fuerte, siempre me sorprendo de cuanto. Aunque ha habido veces que no soportaba tanta dolor y sufrimiento, pero siempre pensando que era algo temporal.
Y no quiero terminar esta entrada sin dar las gracias a AQUEL que ha estado sin estar, que ha velado por mis sueños y por mi bienestar y que ha estado pendiente de mi en todo momento, de la mejor manera que podía y debía estar.
Siempre fue mi decisión, nunca estuvo condicionada, necesitaba mi libertad y mi vida, la soledad no trajo dudas, todo lo contrario, la certeza de que puedo hacer lo que quiera con mi vida, que la que estaba llevando no era la que quería.
Dar las gracias a mi familia que me quiere por encima de todo y que se daba cuenta que estaba muriendo en vida, por entenderlo y apoyarme.
El camino no ha finalizado todavía, pero sé que el final me lleva a la alegría de saber que por encima de todo quiero ser yo misma y el tiempo que me ha costado procesarlo, asumirlo y entenderlo no es nada con lo que me queda por vivir.
Fdo: Elena


No hay comentarios:
Publicar un comentario