Ella escuchó:
- La verdad está ahí fuera.
Total que abrió la ventana pero era de noche y no vio nada.
Por lo tanto la cerró y se fue a pasear
Total que abrió la ventana pero era de noche y no vio nada.
Por lo tanto la cerró y se fue a pasear
Él escuchó:
- Busca y encontraras.
Y después de rebuscar en cajones, armarios, rincones y demáses, se dio cuenta que no sabía que buscaba.
Por lo tanto dejó de buscar y se fue a trabajar.
Y después de rebuscar en cajones, armarios, rincones y demáses, se dio cuenta que no sabía que buscaba.
Por lo tanto dejó de buscar y se fue a trabajar.
- ¡Qué la música truene en mis oídos para que los pensamientos muertos se los lleven las notas!
Chilló él en lo alto de una caja de una calle.
Chilló él en lo alto de una caja de una calle.
- ¡Hale, qué rebonito!
Chilló ella.
Y así se conocieron.
Chilló ella.
Y así se conocieron.
Y ya no se separan.
La gente los mira y se ríen de sus pintas.
- ¿Por qué me miran?
- Eres preciosa. Le dice él.
- Eres preciosa. Le dice él.
Van de la mano.
¡Son la pareja ideal! Dice una estatua a su paloma.
La paloma contesta:
- Él apestaba a sangre, sudor y lágrimas, ella a gel de baño del barato, a champú de hotel y a pinta-uñas de los de un euro.
- ¡Y qué¡, ¡Se reaman todos los días! Dice la estatua.
Y la paloma se va andando sin ganas de volar a por su miga.

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