Es una pena rozar la vulgaridad.
Hay gente que tiene estilo incluso diciendo "palabras malsonantes".
No me refiero a mí. Sé sin temor a equivocarme que a veces rozo la chabacaneria.
Me gusta la gente con estilo, pero con estilo propio.
Hace años echaba horas como delineante en un estudio de arquitectura.
Un delineante unos quince años mayor me atrajo intelectualmente, era un tipo muy interesante, no era lo que decia, era como lo decia. Me encantaba comer con él.
Era culto pero sin alarde.
Racional pero sin aburramiento.
No me gustaba ni me atraia fisicamente. Era todo ilustración.
Me acaba de entrar un seriedad poco dada en mi persona.
Eso me ocurre cuando estoy en modo racional absoluto, tanto que no proceso.
No proceso porque no tengo emociones que procesar.
Cero patatero.
Ni frio ni calor.
Es un sensación extraña en mí.
Ni siquiera la analizo porque no hay nada que analizar.
Estoy seria.
No es equilibrio.
Es nada. No me gusta estar seria. Me imagino a mi misma con el careto del Señor Spok. Carente de todo gesto, porque no tiene gesto ninguno que mostrar.
¿Racionalidad absoluta o autismo neuronal?
No, no soy una estatua de epidermis.
Es carencia absoluta de pensamiento.
Pero la mente no está en blanco, pues estoy escribiendo. Y soy consciente de tal nebulosa. Quinta acepción letrados.
Falta de pensamiento, carencia de emociones. Es una putada no me gusta estar seria. Incluso los Nexus 9 tenían emociones, esa necesidad de buscar al creador.
Si me voy a mirar al espejo veré cristal, transparente y frio en mis ojos.
Me voy a tumbar en la cama.
Me quedaré inmovil.
Pura meditación, supongo.
Leí tanto sobre el tema hace años, que lo mismo si controlo mi respiración hago un viaje astral y saco algo en claro.
Ya me lo contaré, por supuesto en el blog.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Ufs: Unilateral fusión de sensaciones.
Su amor no era sencillo
Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse.
En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.
Mario Benedetti
En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.
Mario Benedetti
Entradas populares
-
Ayer me fuí de cañas. Me reí y también tuve una bronca del copón con mi colega R. por la empresa por el posible ERE, porque siempre cree qu...
-
No sé No sé porque me dejé matar y allí todo estaba en calma. Sí todo en calma. Él había desaparecido de mi esternón y del entrec...
-
No lo he pensando mucho pero nunca te llamaré desgraciado miserable por mucho que te empeñes, si acaso un tortazo con puño cerrado en tu car...
-
POR FAVOR: ¡¡NEURAS TE QUEREMOS!! http://sinrazonsuficiente.blogspot.com/2009/12/ni-entropicos-ni-estructurados.html La publicidad ya me la ...
-
Si todavía no sabes como soy... Si todavía tienes miedo... Si todavia dudas... No tiene sentido que te siga esperando ...
No olvides que este día, te cambiaste el nombre y la letra del blog.
ResponderEliminarEn esta entrada debes hacer el apunte, no para recordarlo, sino simplemente para saber que existio.
Memoria histórica