Yo te quería volver loco dibujando corazones con mi lengua en tu epidermis y tu me volviste loca con la psicodelia.
Las hogueras de San Juan.
Fuego.
Arderá tu alma en el infierno por cada instante que me quitaste, por cada lágrima que derrame, por cada lamento que te grite.
Arderá tu alma...
...por cada poema de amor que salió de mis entrañas, por cada regalo escrito, por cada deseo lujurioso en mis noches solitarias.
No te soñare porque me desangré por soñarte.
Y cada entrada oscura será un recuerdo menos, lento y gradual...
Te regalare mi hielo con mi aliento congelado.
Desaparecerás de mi mente, lentamente, despacio, muy despacio, tan despacio que no quedará ni el polvo de tu alma.
Esa alma que arderá en el infierno, llorando cada instante de tu existencia por romper el delicado cristal que envolvió mi esencia divina y mortal.
Me has regalado la libertad.
Mi cuerpo incandescente no necesita el rojo púrpura del amor para calmar su sed del gozo masculino.
Mil gracias. La dama puercoespin es más puercoespin que nunca.
Yo maldigo tu alma con mi esencia divina:
Qué mi nombre te persiga de por vida.
Y en la posesión de otro cuerpo lo repitas una y mil veces en gemidos de placer
llorando por dentro y gozando por fuera.
Y cada vez que cierres tus ojos mi sonrisa sempiterna.
Te perforara el corazón.
Me has destrozado el alma y YO te maldigo.
Lástima ser. No digo diferente digo rara.
Nota de autor: Después de releer la entrada incluso yo me he acojonado.
¿Susto o muerte?
ResponderEliminarDeseo que hayas quemado la mala baba en la hoguera.
Ánimo y suerte!
Un (b)eso
¿Buscando venganza?
ResponderEliminarExpresión escrita.
ResponderEliminarA secas y con punto.
Ya te digo no me extraña que te hayas acojonado jajaja.
ResponderEliminarPero ha estado genial.
Besos.
es que es para acojonarse.
ResponderEliminarPor otro lado dices:
Me has regalado la libertad.
bueno, bueno que maremagnun de sentimientos.
besetes